Por Lewis Gordon
(Traducción del documento anterior "Farewell" por
Alejandro de Oto)
Junto con millones, quizá miles de millones, enciendo una
vela el cinco de diciembre de 2013 en memoria de Nelson Rolihlahla Mandela, Madiba o Tata,
como cariñosamente se lo nombra en la lengua Xhosa de su tierra natal, Azania,
conocida ahora a través de su nombre colonial y del postapartheid, Sudáfrica.
La luz de la vela tiene muchos significados en distintas
sociedades. En tanto luz, ella significa revelar un sendero para el nuevo
viaje. Para los vivos, brilla sobre nosotros una forma de conexión continua,
revelándonos algo en lo que reflejarnos. Y para los profundamente religiosos,
como algo que debe dejarse a su propio curso, nos recuerda, como en la oración
del luto del Judaísmo, el Kaddish, que todo queda en última instancia en manos
de Dios.